viernes, 27 de enero de 2012

Más allá del ícono, la mujer.


Es sentir admiración por alguien tan frágil e imponente a la vez. Es la contradicción lo que capta atención. Es la espontaneidad a imitar. (Luego me explayaré sobre su vida y sus huellas, disfrutemos de este homenaje humilde)

miércoles, 25 de enero de 2012

Compañera

Ella no es la persona que más sufrió en el mundo. Ella no es a quien más engañaron jamás. Ella no tiene el corazón herido mil veces. Ella tuvo el placer de ver el sol salir numerosos amaneceres. Sin embargo ella sí sufrió, fue engañada y le hirieron el corazón. Y por más que vio cómo se asomaba la luz, tuvo que dejar de verla porque el resplandor le hacía daño, porque se sentía más cómoda cuando el gris lo cubría todo y la brisa la obligaba a usar algún saco para cubrirse del frío, o tal vez de los posibles daños. No fue censurada, pero su parecer para pocos fue relevante. Ella está cómoda cuando se encuentra en compañía, siempre le agradó la soledad.

sábado, 21 de enero de 2012

La Probabilidad

Se despertó con la sensación de una gran vacío.O como si el abrumante calor de la noche anterior le hubiese quitado el aliento. O como si sus fuerzas se concentraran en la espina dorsal generando dolor. O como si la sangre en el cuerpo no llenara todo el sistema. O como si la ausencia del exterior la estuviera corrompiendo lentamente. O como si la rutina ya no estuviera presente. O como si le hubiesen arrebatado sus proyectos. O como si alguien la hubiese estado llamando y solamente hubo de ser el viento quien generó el sonido simil voz. Sin la existencia de su respaldo, despertó.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Mudanza

Nos ven, nos observan, nos piensan. ¡No! No lo hagan más si va a ser con un juicio; con un prejuicio, no. Comenzaré desde una lugar muy caminado al decir que tenemos la certeza de que a lo largo de nuestra vida muchas personas nos pueden observar por doquier, en un punto u otro del globo, siempre dinámicos, característica que muchas veces nos encanta resaltar. Caminando de prisa o con tranquilidad, escribiendo o leyendo; y esto último, como tantas veces yo lo he hecho, en el medio de la 9 de Julio, esperando a que ella se digne a dejarme cruzarla. Siempre viajando, trasladándonos a cortas o a largas distancias, pero jamás inmóviles. Sin embargo, el viaje del cual este ensayo trata poco tiene que ver con un traslado físico y tangible, mucho menos observable en una primera lectura. Se trata, más bien, de un traslado mental, imaginario, intelectual. Es a cerca de un viaje en el cual el objetivo es crecer y seguir conociendo más allá del exterior. Un viaje de iniciación, si alguien pretende categorizarlo, como el que podemos apreciar, por ejemplo, en las peripecias de Perceval, quien a través de su largo trayecto en busca del grial y en pos de los innumerables obstáculos que tuvo que atravesar, se conoció a sí mismo y se fortaleció internamente. De manera explícita, en ese caso hubo un traslado físico y externo, sin lugar a dudas. Pero el traslado interno fue aún mayor. Esto se debe a que se produjo un crecimiento en su personalidad: el cambio de la niñez a la juventud y de allí a la adultez. Pudo verse, este personaje, desde otra perspectiva, lo cual lo ayudó a reflexionar así como también a pensarse dejando de lado el egocentrismo y, más a aún, el etnocentrismo. De esta forma es como quiero presentar este traslado aquí y ahora. Como una desvinculación de la automatización que estamos obligados a sufrir como consecuencia de los estereotipos sociales establecidos totalmente enmascarados en los encantos mercantilistas y capitalistas en donde hasta lo más banal esconde su trasfondo comercial y consumista y que, de algún modo, nos obligan a tener una relación corriente con las personas, objetos y actividades. Una relación cuasi hegemónica ideológicamente debido a que no nos permite navegar profundamente para conocer al otro. Sin embargo, la translocación hacia el otro nos permitirá pensarnos a nosotros como si fuésemos ellos y, de esa forma, nos dará lugar a pensar a la otredad como medio hacia el establecimiento de un vínculo distinto con nosotros mismos. ¿Cómo me ve el otro? ¿Su interpretación de mis actos estará relacionada con su cultura? ¿Por qué yo considero sus actos como acciones dentro de los parámetros establecidos o como simples anomalías? Cuestionarnos de esta forma nos permite iniciarnos en un profundo crecimiento personal y en un proceso de auto reconocimiento impensado por nosotros hasta el momento. Eso fue justamente lo que le había sucedido al mencionado Perceval, solo que en nuestro traslado es muy poco probable que un rey esté esperándonos en una mesa rodeado de súbditos y que en otro punto de nuestro camino nos encontremos con un humilde campesino que sea capaz de revelarnos gran parte de nuestro futuro camino, y de lo fructífero que nos resultará leer las cosas más allá de la simplicidad con las que se nos presenta. Posicionarnos desde distintas perspectivas o, dicho de otro modo, corporizándonos en otra mirada radicalmente distinta a la nuestra para vernos, nos hace dar cuenta de la gran diversidad por la que estamos rodeados. El otro se nos plantea como un extraño; un extraño peligroso, ajeno y desconocido, muchas veces en nuestra consideración. Hasta que dejemos de considerarlo así, hasta que tomemos sus costumbres características como propias, hasta que logremos aprehender su cultura y sus costumbres desde la cual ese otro entiende nuestro accionar. Cuando podamos lograr esto, en el momento que podamos lograr desprendernos de las fuertes ligaduras egocéntricas y hegemónicas es cuando lograremos extrañarnos de nuestros actos y crecer. Este ensayo no pretende presentar el viaje hacia la otredad como algo novedoso. No obstante, sí pretende que la desautomatización se mantenga vigente y que tomemos este mecanismo, esta forma de viaje, como algo que prevalezca de un modo reaccionario a las crecientes formas implícitas de dominación por parte de quienes consideran su ideología como la imperante. Cabe destacar que ya Nietzsche se había puesto en la voz de un filósofo persa en su majestuosa obra Así habló Zaratustra, ya que consideró que a partir de él podía describir y hacer reflexionar mucho más que si solamente salieran palabras de su propia boca. Es de esta forma como el traslado hacia la otredad nos sumerge en una maduración individual, por demás enriquecida, por el mero hecho de poseer diversas miradas y no abandonarse en una única perspectiva. La hegemonía político cultural que nos atraviesa y nos vemos obligados a sufrir por ser los denominados tercermundistas se vería contrarrestada si, como forma de oposición, nos jactamos del empleo de este tipo de viaje. Obligaremos a las miradas etnocéntricas a replantearse sus herramientas de poder, por demás implícitas, sobre quienes somos llamados “subyugados”. Sin ser considerado un acto de rebeldía, este escrito intenta treparse sobre el muro de vidrio a través del cual se nos enseñan los hechos, con la finalidad de ser capaces de ver detrás de él y adueñarnos de otra mirada distinta y desautomatizada.

jueves, 6 de octubre de 2011

Fugaz

Enamorarse del enamoramiento pasajero que nos gobierna a algunos nos hace ser más independientes. Sí, al menos para mi así es. Esto se debe a que se está en una instancia en la que una/o ya asume que es muy enamoradizo;sin exagerar, claramente. Que "amor" es una de las palabras que más usa para las cosas que le agradan, así como también "odio" para las que detesta o "muerte" para ...bueno. Porque se hace lo que hace con pasión, se defienden las cosas como si nadie más pudiera hacerlo en lugar de una. Ahora, cuando ya se aburrió, todo se va por la borda (soy de esas personas, si de personas para entablar relaciones de pareja se trata. Me dicen que es hasta que llegue la persona indicada. Lo dudo) Entonces, se toma conciencia de que cuanto más fugaces son esos sentimientos de enamoramiento que le surgen con vasta frecuencia a una, más se fortalece su característica independencia en esta vida. Sí, independencia de otras personas nada más. Porque nada es intrínsecamente independiente, lamentablemente. Pero es muy cierto que el que nos guste ser enamoradizos y que nos guste más todavía el hecho de que somos conscientes de que es muy fugaz nos convierte en seres menos dependientes del otro para subsistir.Humilde perspectiva.

domingo, 18 de septiembre de 2011

cambio,¿mejor?

Uno piensa que hay tantas cosas para cambiar en esta vida, pero no se da cuenta de que cambiar las cosas, al menos todas las que uno pretende,es cuasi imposible. Mejorar es la respuesta.

lunes, 12 de septiembre de 2011

CARAS Y CARETAS

Todos tenemos nuestras miserias ¡Hasta Bill Gates! a quien la palabra miseria no le queda muy bien, aunque no lo conozco como persona. Bueno, estaba diciendo que todos tenemos miserias, eso que de tanto en tanto solemos recordar que hacemos y  no podemos evitar. No constituye esto a la falsedad. Sino a  la intimidad, algo que deseamos ocultar y compartir con nosotros mismos. Quizá por vergüenza o por simple placer de que algo en esta nueva era quede reservado para nosotros. 
Constituye un ejemplo lo siguiente:el otro día escuché hablar sola a una chica que iba nerviosa por la calle decir: "- A mí sola se me ocurre, a mi sola! pero si se lo digo a alguien...no-." Me hizo recordar a mí, porque muchas veces hablo sola por la calle, como si fuera que los adoquines me van a contestar. 
La gente muchas veces suele decir: "no, eso no lo hago yo." Y por dentro: "¡si supiera!".
Por mi parte pienso que si tenemos miserias que no queremos contar y que preferimos ocultar u omitir de nuestro discurso, tampoco tenemos que apelar a la negación. Simple indiferencia cuando alguien habla del tema, se prefiere.
Todo nuestro alrededor ya está cargado de mentiras como para que alguien venga con una más. Aunque sea con una de las simples patrañas, no apelemos al engaño. No demostremos algo que no somos. No saquemos a relucir algo que después no sepamos  la forma en la que podemos sostenerlo. Mejor ser sinceros e indiferentes con lo que no queremos ser participativos.

Bandana Roja

Hay personas que se disgustan con tu liberalismo,
hay personas que se molestan por tu forma de percibir el mundo,
personas a las que no les gusta tu forma de vestir
y te separan de su 'normalidad'.

Hay personas que detestan tus relojes
porque no pueden controlarlos
escapan a sus tiempos,
¡No te pueden cooptar!

Esas personas pueden irse al diablo
y un poco más alla.
¡Pero vos no! No podrías, no.
Te estarías cuestionando
la existencia de su antítesis.